“Valientes por la vida”, un grupo de mujeres que luchan y contienen

 

Por Matías Gregorio

Todo comenzó en un grupo de amigas de Facebook, varios años atrás. Eran cinco o diez mujeres, que tiempo después crearon un grupo de WhatsApp.

Una de las primeras reuniones la hicieron en un bar para darle la bienvenida a Daniela Bocassi, hermana de Analía, la destacada periodista de Canal 3 y FM Vida. “Éramos 17 en una mesa larga y todas empezaron a contar sus historias y sus experiencias. Y en ese momento pensé que eran súper valientes, cuando uno piensa que te pasa lo peor a vos. Entonces dijimos, ¿vamos a ponerle Valientes?”. Cuando llegó el momento de crear formalmente la página de Facebook, fecha que consideran el inicio de la organización, hace algo más de dos años, las integrantes de la localidad de San Lorenzo fueron por más y decidieron agregarle “por la Vida”.

Hoy, las Valientes tienen sedes en San Lorenzo, Rosario y Villa Constitución. En cada lugar, desarrollan diferentes actividades que apuntan a la contención de los pacientes oncológicos y a la concientización y prevención del cáncer. “Nos gustaría que haya Valientes por la Vida en todas las ciudades posibles, hasta en todo el país”, remarcó con entusiasmo Mónica Guglielminotti.

Las Valientes de Rosario se reúnen todos los sábados por la mañana en el Centro Cultural, ubicado en Tucumán 1366. Allí se planifican eventos, charlas y otras iniciativas, además de ser un espacio de apoyo constante. Visitamos a estas mujeres rosarinas que transformaron todo su dolor en un camino de lucha, superación y solidaridad.

Ayudar, la primera premisa

Las Valientes se comunican a diario a través del grupo de WhatsApp, que tiene más de cien participantes. También existe un grupo de voluntarios, con aproximadamente cincuenta miembros. “Si bien somos un montón, tenemos el problema de que a lo mejor hay algunas que están mejor, pero otras no tanto, que se tienen que internar o que están en tratamiento. Es muy variable la cantidad, depende como estemos ese día”, relató Patricia Grande. En el grupo hay gente de todas las localidades de la provincia, como Santo Tomé, Cañada de Gómez o Bigand. Actualmente, la sede central está en San Lorenzo, donde se creó un banco de pelucas oncológicas. En Rosario, las actividades apuntan a fines solidarios. “El primer objetivo fue tratar de ayudarnos entre nosotras. Luego surgió la necesidad de poder darle algo a la gente y servirle a la sociedad con distintas actividades”, señaló Patricia Carabetta. A su vez, Neris Benítez contó que decidieron crear una sede en Rosario porque “les costaba mucho económicamente viajar todas las semanas a San Lorenzo”.

En la ciudad, más allá de concientizar en fechas puntuales y repartir lazos, comenzaron desde hace tiempo a realizar donaciones de ropa, juguetes o útiles escolares en el inicio de clases. “Llevamos cosas a los hospitales, a los asilos, a la Maternidad Martin o al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde, por ejemplo, entregamos un auto a batería para trasladar los chicos oncológicos a quimioterapia, tal como el que ya tienen en el Hospital de Niños Zona Norte”, adelantó Patricia. “La idea es que vayan con una sonrisa a hacerse el tratamiento, algo que no es nada fácil”, amplió Mónica, al tiempo que contó: “En Bigand había un niño que le faltaban una serie de útiles, pidió ayuda y todas colaboramos. En cada causa que se nos presenta, si podemos ayudar, ayudamos”.

Pelucas solidarias

A fines de marzo, se inauguró en la Casa del Senado de San Lorenzo el primer banco de pelucas oncológicas de la región, gracias al trabajo conjunto que realizaron Valientes por la Vida, peluqueros de la zona y el senador provincial Armando Traferri, quien donó las máquinas necesarias para trabajar.

El banco tiene como objetivo confeccionar pelucas para luego entregarlas de manera gratuita a todos los pacientes que reciben tratamiento de quimioterapia. “Son pelucas que están arriba de los 30 mil pesos, es imposible comprarlas, y para muchas chicas es muy traumática la caída del cabello”, comentó Patricia.

Para poder realizar cada peluca, Valientes recibe día a día donaciones de cabello de miles de personas: “En marzo del año pasado se hizo un evento para juntar pelo. Vinieron 30 peluqueros y pensamos que íbamos a armar muy pocas. Pero fue impresionante la gente que se acercó, hasta nos faltaron peluqueros. Tuvieron que dar tarjetas para que vayan a las peluquerías a donarlo, porque se hizo de noche y la cola de gente era interminable, se juntaron más de 50 kilos de pelo”, detalló Neris.

Una vez que consiguen el cabello, los peluqueros solidarios se encargan de confeccionar las pelucas en las máquinas especiales. Para poder hacerlo, se capacitaron en Buenos Aires. “Es un proceso dificultoso, lleva muchos días y varias manos”, explicaron.

Todos aquellos que se quieran acercar a colaborar en las distintas tareas que realizan o que buscan sumarse al grupo pueden comunicarse a través de su página de Facebook o de Instagram.

 

 

 

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