Parkinson: Lanzan una campaña global para concientizar sobre la enfermedad

Una campaña global para concientizar sobre la enfermedad de Parkinson fue lanzada en el marco del Día Mundial de esta patología, que se conmemora este miércoles. 

La camapaña #UniteForParkinsons es impulsada por la Asociación Europea de la Enfermedad de Parkinson (EPDA), con el apoyo de Medtronic y la comunidad en línea Parkinson. 

A través de un documental sobre un día en la vida de pacientes de diversas partes del mundo y la manera en la que, a pesar de su condición, lo aprovechan al máximo, invitan a sumarse en las redes sociales con el Hashtag #UniteForParkinsons o a través de: www.facebook.com/ParkinsonyYo. 

La enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo, afectando aproximadamente a 6.3 millones de personas. 

La Organización Mundial de la Salud estima que el número total de pacientes se duplicará para el año 2030, actualmente afecta entre el 1 y 1.5% de la población de adultos mayores, en Argentina. 

Si bien el temblor suele ser el síntoma principal, este afecta sólo al 65% de ellos. 

Los síntomas del Parkinson comprenden aquellos de tipo motor: lentitud, mayor esfuerzo para mover las extremidades y dificultad para caminar. 

Así como síntomas no motores, como: trastornos del sueño, dolor de articulaciones o espalda, estreñimiento, pérdida del olfato, depresión, ansiedad y problemas urinarios, entre otros. 

Usualmente los síntomas no motores se presentan varios años antes de los primeros síntomas motores , además de que no todos los pacientes los presentan. 

La diversidad de síntomas, junto con una falta de información entre la población general, hacen que el diagnóstico de la enfermedad se retrase y consecuentemente se pospone el acceso a un tratamiento temprano, limitando prematuramente la calidad de vida . 

Si bien no existe una cura para la enfermedad de Parkinson, hay terapias físicas, opciones farmacológicas y, más adelante quirúrgicas, que ayudan a controlar eficazmente los síntomas durante muchos años, lo que permite a los pacientes mejorar su calidad de vida. 

Fabián Piedimonte, neurocirujano director de la Fundación CENIT para la Investigación en Neurociencias, afirmó que “la expectativa de vida promedio de una persona con enfermedad de Parkinson, no difiere sustancialmente de la de las personas que no la padecen, motivo por el cual es necesario contar con alternativas de tratamiento adecuadas para las diferentes etapas de la enfermedad, inclusive en los casos avanzados cuando los pacientes ya no responden correctamente a los medicamentos”. 

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Terapia de Estimulación Cerebral Profunda  

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Para los pacientes en quienes la enfermedad ha sido confirmada y han respondido a la levodopa (una de las medicaciones pilares en el tratamiento de la enfermedad), pero que presentan deterioro progresivo, existe una terapia denominada Estimulación Cerebral Profunda, que consiste en un dispositivo implantado en el cerebro a través de un procedimiento quirúrgico para tratar el temblor, la rigidez, el movimiento lento y los problemas para caminar. 

Piedimonte afirmó que “la Terapia de Estimulación Cerebral Profunda, es el procedimiento quirúrgico de elección con el fin de controlar los síntomas en los pacientes que no responden al tratamiento farmacológico o que han desarrollado efectos indeseados al mismo”. 

“En los pacientes correctamente seleccionados y adecuadamente intervenidos, esta estrategia terapéutica se traduce en períodos prolongados sin síntomas motores, en la reducción de la cantidad de medicación requerida y en la posibilidad de llevar a cabo las tareas de la vida cotidiana, lo que implica una mayor autoestima, independencia y calidad de vida”, puntualizó el neurocirujano. 

El objetivo de la Terapia de Estimulación Cerebral Profunda es bloquear las señales que causan los síntomas motores incapacitantes de la enfermedad de Parkinson, mediante impulsos eléctricos. 

Esto se logra al implantar un electrodo en regiones específicas del cerebro mediante cirugía de alta precisión, y conectarlo a través de una extensión a una batería llamada “neuroestimulador”. 

Los pacientes deben consultar a su neurólogo especialista en trastornos del movimiento para informarse sobre todas las opciones de tratamiento disponibles para ellos, con el fin de asegurarse de elegir la opción adecuada en cada caso.

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