La importancia de la estimulación cognitiva en adultos mayores

Por Cristina Althaus*

Muchas veces sucede que los adultos mayores se quejan de tener dificultades para recordar cosas que antes evocaban con facilidad, de no poder encontrar las palabras adecuadas cuando lo necesitan, de olvidar donde colocaron determinados objetos. En muchos casos estos déficits se deben a un proceso de envejecimiento normal, pero en otros son una señal de alarma que puede derivar en procesos neurodegenerativos.

 

Se hace relevante entonces poder detectar estos indicadores para realizar una consulta que permita un abordaje precoz y un tratamiento adecuado. Es primordial un diagnóstico temprano.

¿Que se hace frente a esto? A continuación respuestas para tener en cuenta frente a problemas de memoria.

¿Qué hacer frente a las fallas de memoria?

Frente al déficit en la memoria a veces sucede que la persona o el familiar tiende a relativizar las fallas debido a considerarlas una consecuencia de la edad. Es común escuchar frases como “es propio de la edad”. Y si bien esto puede ser parte de un proceso de envejecimiento normal también pueden ser déficits propios de una patología neurodegenerativa, progresando hacia formas más profundas y globales de deterioro. Por esta razón es importante  señalar que siempre que una persona evidencie  la presencia de fallas en su memoria debe realizar una consulta. Es relevante además tener en cuenta que envejecimiento no necesariamente implica deterioro intelectual y que, si bien muchos adultos mayores lo padecen, otros de edad muy avanzada presentan sus funciones intelectuales casi intactas. El deterioro cognitivo no es parte del envejecimiento normal. Es entonces primordial la consulta médica frente a fallas de memoria.

¿A quién debemos dirigirnos?

La consulta debe realizarse a un médico especialista que es quien realizará las derivaciones respectivas a distintas áreas para recaudar información pertinente. En relación a las características del problema indicará estudios de laboratorio, examen clínico, examen psiquiátrico, examen neurológico, evaluación neuropsicológica, neuroimágenes. Esto permitirá realizar una aproximación diagnóstica y a partir de allí se planteara un abordaje de los déficits de memoria.

¿Qué hacer para estimular la memoria?

Los programas de estimulación cognitiva son herramientas muy útiles en estos casos. La estimulación cognitiva (comúnmente llamado taller de la memoria) consiste en el aprendizaje técnicas y utilización de estrategias tendientes a estimular las funciones cognitivas superiores (atención- memoria- lenguaje- razonamiento).

Este tipo de intervención terapéutica se basa en el concepto de neuroplasticidad, entendida como la “respuesta del cerebro para adaptarse a las nuevas situaciones y  restablecer así su equilibrio alterado”.

Se ha evidenciado la capacidad de las neuronas lesionadas para regenerarse y establecer conexiones nuevas; así como la posibilidad de que neuronas supervivientes puedan recuperarse y adaptarse funcionalmente. Influyen en la plasticidad neuronal dos tipos de factores: información genética e información ambiental. Dentro de esta última es posible incidir a través de la estimulación cognitiva.

Los tratamientos de psicoestimulación favorecen la neuroplasticidad mediante su incidencia a nivel emocional, cognitivo y social del individuo.

Estos puntos podrían ir con grisado y el pedacito de debajo de la línea normal

¿Qué factores se deben tener en cuenta para la elección de un Programa de Estimulación Cognitiva ( talleres de memoria)?

  • Fundamentalmente que dicho programa sea llevado a cabo por profesionales formados en el área de Neuropsicología que son quienes poseen la idoneidad  en la aplicación de las distintas técnicas.
  • Es relevante que antes del ingreso al taller se realice una evaluación neuropsicológica que permita conocer el estado cognitivo del paciente para orientar el tratamiento a aquellas funciones que presentan mayor deterioro y preservar las que se encuentran conservadas. También es importante que durante el taller se realicen evaluaciones a determinados periodos de tiempo ya que esto posibilitará mejorar, modificar o rectificar intervenciones. Las evaluaciones permiten conocer  como se encuentra el paciente y formar grupos de trabajo en donde los participantes tengan similar compromiso en sus funciones cognitivas.
  • Es necesario tener en cuenta que si se trabaja de manera grupal, los grupos deben ser reducidos (5-6 personas) y homogéneos. Esto permitirá mejores rendimientos de trabajo.
  • En el caso de pacientes con diagnostico de demencia es recomendable que la  estimulación sea realizada de forma individual.
  • El trabajo en el taller deberá partir de objetivos establecidos en acuerdo mutuo entre profesional y paciente. Los talleres no deberán consistir solo en la aplicación de técnicas, sino que las mismas serán el medio para lograr determinadas metas en el paciente.

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Se hace importante destacar que ante fallas en memoria se debe realizar una consulta a un médico especialista. Diagnosticar temprano es necesario para un eficaz tratamiento.

La estimulación cognitiva se presenta como una forma de “gimnasia mental” frente a esta problemática.

*Licenciada en Psicología – Mat. 4909

Universidad Católica de La Plata (U.C.A.L.P.)

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