¿Qué es un sueño? -Por Carlos Duclos (Candi)

*Es la noche despejada, llena de la luna llena y miles de galaxias, color plata brillante, que se muestran en el cielo.

*Es un bosque en las montañas, en  un lugar remoto del planeta.

*Yo, confundido, en medio del paisaje atravesado por un hilo de agua azul y transparente, advierto de pronto en un claro de la vegetación un lobo (si es que puede llamarse lobo a semejante criatura de pelos blancos y ojos turquesas como el agua).

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*Me mira despreocupado y sabedor de mi sorpresa, con desdén por ese olor a humanidad marchita que traigo desde donde provengo.

*Intuyo cierta misericordia en su mirada. Luego gira la cabeza, la levanta, y aúlla enfocando sus bellos cristalinos más allá de la luna. Otros animales del bosque se acercan, y miran en la misma dirección, como aguardando algo.

*Un rayo, de color indescriptible, o mil colores, se traza entre los ojos del lobo y un lugar muy lejano del cielo.

*Al cabo de unos instantes, comienzo a ver un punto -que primero es diminuto, pero que se agranda a medida que se acerca- . No sé si es una mujer o un ángel. Sólo sé que es hermoso.

*Al fin posa los pies sobre la Tierra. Una de sus manos, transparente, acaricia la bella cabeza del extraño y hermoso animal que parece haber convocado a esa criatura.

*Me mira con esos ojos que cambian de tonalidad de forma permanente. Desde el verde jade hasta el ámbar transparente y delicado. Yo, en ese mismo instante, experimento sentimientos jamás antes  conocidos. No puedo definir la sensación, sólo puedo sentirla. ¡Es tan perfecta como indescriptible!

*La criatura me extiende su mano. No habla, pero sé (y no sé porque lo sé) que me dice: “Sígueme”

*La sigo y comienzo el ascenso por ese rayo  de colores conocidos y desconocidos.

*Una melodía fantástica, casi ilusoria por su belleza, nos acompaña. No sé si son instrumentos musicales desconocidos, o si voces de seres cuya existencia nunca pude siquiera imaginar.

*Siento que esa criatura me ama perfectamente. Arrebatado por semejante energía, en medio de un éxtasis que está más allá del éxtasis del ser humano,  me impele una fuerza descomunal a amarla imperfectamente, como aman los hombres.

*Sonríe y siento que, al fin, he sido liberado del fuego del mundo.

 

Eso es un sueño… o no ¿Quién sabe?

 

 

 

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