PENSAMIENTOS DE MARIANO MORENO

El domingo 25 de mayo se cumplió un nuevo aniversario de la gesta emancipadora de Mayo, donde Mariano Moreno tuvo un rol protagónico. Her aquí algunos de sus pensamientos:

 

– “Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones se sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tirano sin destruir la tiranía” (prólogo a la traducción de Del Contrato Social, de J.J. Rousseau, 1810).

 

– “La verdadera soberanía de un pueblo nunca ha consistido sino en la voluntad general del mismo; que siendo la soberanía indivisible e inalienable, nunca ha podido ser propiedad de un hombre solo, y que mientras los gobernados no revistan el carácter de un grupo de esclavos o de una majada de carneros, los gobernantes no pueden revestir otro que el de ejecutores y ministros de las leyes que la voluntad general ha establecido” (Gazeta de Buenos Aires, edición extraordinaria del 13 de noviembre de 1810).

 

– “Que el ciudadano obedezca respetuosamente a los magistrados; que el magistrado obedezca ciegamente a las leyes; éste es el último punto de perfección de una legislación sabia; ésta es la suma de todos los reglamentos consagrados a mantener la pureza de la administración. ¿Pero cuál será el resorte poderoso que contenga las pasiones del magistrado y reprima la inclinación natural del mando hacia la usurpación? ¿De qué modo se establecerá la obediencia del pueblo sin los riesgos de caer en el abatimiento; o se promoverá su libertad sin los peligrosos escollos de una desenfrenada licencia? Equilíbrense los poderes y se mantendrá la pureza de la administración. ¿Pero cuál es ese equilibrio? (…) ¿Quién de nosotros ha sondeado bastante el corazón humano, para manear con destreza las pasiones; ponerlas en guerra una con otras; paralizar su acción y dejar el campo abierto para que las virtudes operen libremente?” (Gazeta de Buenos Aires, edición extraordinaria del 6 de noviembre de 1810).

 

– “La moderación fuera de tiempo no es cordura, ni es una verdad; al contrario, es una debilidad cuando se adopta un sistema que sus circunstancias no lo requieren; jamás en ningún tiempo de revolución, se vio adoptada por los gobernantes la moderación ni la tolerancia; el menor pensamiento de un hombre que sea contrario a un nuevo sistema, es un delito por la influencia y por el estrago que puede causar con su ejemplo, y su castigo es irremediable” (Plan Revolucionario de Operaciones, 1810).

 

– “Los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto. Los pueblos correrán de error en error, y de preocupación en preocupación, y harán la desdicha de su existencia presente y sucesiva. No se adelantarán las artes, ni los conocimientos útiles, porque no teniendo libertad el pensamiento, se seguirán respetando los absurdos que han consagrado nuestros padres, y ha autorizado el tiempo y la costumbre” (Gazeta de Buenos Aires número 3, jueves 21 de junio de 1810).

 

– “La tranquilidad será inseparable de un pueblo laborioso, en que no tendrán entrada los vicios que solamente nacen con la molicie; el soplo vivificante de la industria animará todas las semillas reproductivas de la naturaleza; se facilitarán las culturas por las creaciones del genio  empeñado con nuevos atractivos; innumerables barcos cubrirán nuestras radas, y sus continuados retornos formarán un puente volante, que aumente nuestra comunicación con la Metrópoli; por mil canales se derramarán entre nosotros las semillas de la población y de la abundancia” (Representación de los Hacendados, 1809).

 

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