HUÉRFANOS DE SEGURIDAD

 
“Bekas”  es un film del director Karzan Kader quien en una entrevista explica cómo el film evoca la huída de él con su familia en 1991 cuando abandonaron su Kurdistán iraquí natal ante el amenazador avance de la ofensiva de Saddam Husseim. Ser un “bekas” significaba haber perdido a todos los miembros de tu familia en la guerra; estar completamente solo en el mundo, sin lazos sanguíneos: éso es aterrador y la guerra produjo muchos bekas.”
bekas
El film narra la historia de los pequeños Zana (7 años de edad) y Dana (10), dos hermanos huérfanos que deciden abandonar su mísera vida en una aldea kurda para viajar a América, según ellos una “ciudad” donde supuestamente reside Superman de quien esperan, inocentemente, que solucionará todos sus problemas. Los dos muchachos toman esta firme decisión tras ver furtivamente la película Superman en el cine del pueblo, y hacen lo imposible por llevar a cabo su meta. Gracias a su trabajo como limpiabotas (paradójicamente en una ciudad cuyo suelo es arenilla)1 dinar por lustrada, sin importarles el trabajo duro que les costaría los pasaportes de cada uno por 7000 dinares. Logran ahorrar dinero suficiente para comprar un asno al que dan el nombre de Michael Jackson, con el que deciden emprender su hazaña. “Superman lo tiene  todo no es como nosotros” llegar a conocerlo implica sacrificios que están dispuestos a sortear juntos.Quizás el reflejo de América como salvadora se refleja  en su burro Michael Jackson (medio de transporte), la coca-cola como panacea para calmar su sed, y Superman ese héroe invencible que los defenderá de sus penurias y los vengará por la muerte de sus padres y la devastación, secuela de la guerra.Naturalizan la agresión de los pueblerinos que pareciera quisieran demostrar su superioridad: todos les pegan, cuando los chirlos se convierten en cotidiano, dejan de ser instructivos. Ante todos los porqués del menor su hermano se arma de paciencia y con cariño le da enseñanzas de vida. En ésta tarea colabora su “padre adoptivo de amor” el hombre ciego que sabe de la presencia de los niños, aún sin ver. El anciano es su guía moral, les enseña con metáforas: “rompe una ramita” el pequeño obedece rápidamente, ahora junta 20 y haz lo mismo con todos al mismo tiempo. Moraleja ante la imposibilidad de romperlas juntas: “ellos son como una familia, unida es fuerte”  Explica el director: “Kurdistán ha estado en guerra durante tanto tiempo que ésta se ha convertido en el estado habitual de las cosas allí: Yo vi entonces Rambo y también creía que era real,  lo primero que pensé fue: Este tío combate él sólo a todo un ejército. Lo necesitamos aquí, necesitamos que nos ayude. ¿Por qué no viene Rambo a derrocar a Saddam?”. Quería mostrarle el sufrimiento de mi pueblo para que él nos ayudase.”
 No es de extrañar que con las declaraciones de Lamberto: “no hubo crímenes durante el Dákar, los saqueos y rebelión policial” tengamos que inventar un “evento” para que se nos proteja de los crímenes habituales. O como manifestara el fiscal regional Jorge Baclini “En seis meses habrá mejor investigación y respuesta sobre homicidios en Rosario” La meta es bajar la tasa de crímenes “a niveles lógicos”. Quisiera saber ¿cuáles son los niveles “lógicos” de las muertes? Leyendo estas declaraciones de  quiénes nos cuidan habrá que llamar a Superman o seremos todos los futuros bekas de la guerra cotidiana que vivimos.
SILVIA BUONAMICO
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