DESIDIA / INERCIA

 
Inercia: “propiedad de los cuerpos de no modificar su estado de reposo o movimiento si no es por la acción de una fuerza”. Inercia: propiedad de las reparticiones municipales de no modificar su “estado de reposo sino es por una catástrofe”.
Lo que voy a narrar no es el guión de un film de humor negro: son las acciones de las reparticiones que “nos cuidan” de la ciudad de Rosario. Hace aproximadamente 3 años comencé a llamar a Cablevisión, Cablehogar, Alumbrado, porque frente a mi domicilio “descansando sobre una rama” existía un cable empalmado, con riesgo de caer algún día sobre alguien que se electrocutaría. Aparentemente, nadie lo había colocado allí, parece que el cable hubiese sido puesto por una mano divina. Con las tormentas cada vez más violentas, cayó un jacarandá sobre el cable, que a su vez, arrasó la mampostería del lindero, y simultáneamente,  destruyó en mi propiedad  el techo de tejas y vereda de mi casa.
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El árbol quedó atravesando calle Montevideo al 600, vinieron a cortarlo, le avisé a quien comandaba el grupo que había quedado el árbol de  enfrente  partido en dos pendiendo de una astilla (tronco largo e inclinado y con follaje con la rama quebrada) que en cualquier momento va a caer sobre alguien. Levantaron el árbol caído y dejaron el lesionado, total nadie mira hacia arriba hasta que la rama se caiga, y lamentaremos un “accidente”.
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Cuando vino la reportera de La Capital sacó una foto del señor que “empalmó” (espero que no haya sido con cinta Scotch”) con las manos descubiertas un tramo a colgar del cable de alumbrado, que volvieron a pasar por la mampostería ahora averiada del lindero. El cable sigue sostenido por una rama que a falta de escamonda ya se está metiendo en mi propiedad. Tuve que decirles que pusieran conitos porque la gente, pese a los cables retorcidos, mampostería y árbol caído seguía pasando por debajo, por no caminar una cuadra de más. En fin, tengo las fotos de los sucesos en cadena, comprobantes de todos los “atados con alambre”. No sólo de los desastres materiales (afortunadamente no hubo víctimas), también tengo la foto del señor socarrón que dijo “che, trabajen bien porque la foto va a La Capital”, en respuesta a que saqué las fotos de los inoperantes que se hicieron presente en el lugar (salvo honrosas excepciones de los que realmente trabajaron). Alumbrado público no atendió el teléfono, si, vino el camión con los dos operarios que narré anteriormente.
1- Los jacarandás no son árboles adecuados en resistencia, y menos cuando no se hacen escamondas, como no las realizan desde hace un par de años. No sé si no conviene reemplazarlos ante los destrozos que provocan su caída, pérdida de tiempo e “inercia” de las reparticiones. Riesgos fundamentales: lesiones de los ciudadanos.
2- Se requiere la colocación de columnas de cemento entre una propiedad y otra donde prolijamente se pueda pasar el tendido de cables sin esperar que las ramas y las tormentas se apiaden de la seguridad de los transeúntes.
3- No tener que recurrir al quinto poder para que las reparticiones trabajen como debieran, sino, hacerlo por simple responsabilidad laboral. Terminé de escribir esta última frase y no pude menos que pensar que si fuera un guión de un film sería del director Fellini con su sátira mordaz, e  ironía mezclada con la nostalgia onírica de que los eventos se prevengan y no, que se den soluciones parciales ante hechos consumados.
SILVIA BUONAMICO
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