Una palabra

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Cuantas cosas nos trae a la memoria, muchas veces, una sola palabra. Cuando sentimos;  virtual, no solamente la  asociamos a la computación sino a actos de gobierno. Ya hemos perdido, el número de empresas estatales que  resultaron efectivas solamente en la mente de alguien y en el bolsillo de otro alguien. Siempre unos
pocos allegados al partido de gobierno, obtienen mucho a costa de muchos.
Recordamos la empresa aérea LAFSA, que tenía empleados pero no aviones. Pero
era para transportar pasajeros y carga. Nunca voló ya que nunca existió, salvo
para tener mucho personal. Y así fueron cientos de empresas con inmensos presupuestos, pero de producción, nada. Eso dio trabajo a mucha gente, especialmente a personas que eran cercanos al poder tanto político como sindical. En su oportunidad una sindicalista, saltó al Congreso y allí se le apagaron las
balizas. Pero no desaparecen. Solo rotan o dan una vuelta en la calesita que es
el gobierno de turno. De un ministerio se pasa a otro y de allí al Congreso,volviendo a un Ente. Pero allí quedan  como en una batidora. Se necesitaría una centrifugadora para que separe lo que no sirve. Hasta tanto, se destinarán
parte de los impuestos para mantener… ¿personas útiles?

Roberto Montezemolo
Villa
Ballester

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