UN GENIO DEL CINE

El 16 de abril de 1889 nació en Londres Charles Chaplin, célebre actor cómico, compositor, productor, director y escritor. Sus padres, Charles Spencer Chaplin y Hannah Chaplin, fueron artistas de music-hall. Cuando Chaplin contaba con tan sólo 3 años de edad, se separaron. El padre murió de cirrosis en 1901 y su madre no logró superar una enfermedad de la laringe. En 1903 Chaplin compuso el personaje de Billy en la obra de teatro “Sherlock Holmes”, protagonizada por el actor británico HA Saintsbury y escrita por William Gillette. En compañía de este grupo teatral, Chaplin realizó varias giras por el interior de Inglaterra. Luego de trabajar en diversos oficios-fue mandadero, soplador de vidrio y vendedor callejero-, Chaplin fue contratado por la compañía Frohman para desempeñar algunos roles menores hasta mediados de la década en diversas giras por Londres y el interior del país. Luego de terminar su vínculo con la compañía se desempeñó en cafés, circos y espectáculos de music-hall con marcado éxito. Un hecho marcó un punto de inflexión en su carrera artística: su ingreso en 1907 en la compañía de mimos de Fred Karno. Debutó en la obra “El partido de fútbol” interpretando a un cómico. En 1910-12 salió de gira por primera vez con la compañía rumbo a Estados Unidos. Previamente (1909) había actuado en los principales teatros de variedades parisinos. Para fines de 1912 la compañía había recorrido Canadá, Nueva York, Chicago, Fall River, Filadelfia, etc. Al año siguiente Mack Sennett lo contrató para sus estudios Keystone para reemplazar a Ford Sterling. Por ese entonces, Chaplin puso en evidencia sus dificultades para adaptarse a las películas de acción. Cuando parecía que su carrera artística se desmoronaba sin remedio, Mabel Normand convenció a Sennett para que le diera una nueva oportunidad. Chaplin se convirtió en un éxito y se transformó en la estrella más popular de Keystone. Normand dirigió a Chaplin en varias oportunidades e incluso fue la autora de los libretos de algunas de sus películas. Sin embargo, Chaplin se sentía molesto cuando era dirigido por una mujer lo que provocó varios cortocircuitos en su relación con Normand. A pesar de ello, terminaron siendo buenos amigos. El 7 de febrero de 1914 Chaplin presentó su personaje del vagabundo, conocido como Charlot o Carlitos en el mundo de habla hispana, en una comedia de Keystone cuyo título era “Carreras sofocantes”. Carlitos era un vagabundo educado, refinado y poseía la dignidad de un caballero. Sólo el bastón de caña pertenecía a Chaplin, ya que el bombín pertenecía a Roscoe Arbuckle, mientras que el pequeño frac era propiedad de Chester Conklin y los zapatos, de Ford Sterling. El personaje de Chaplin se identificó profundamente con la época del cine mudo. La década del veinte le dio la bienvenida al cine sonoro. Sin embargo, Chaplin se negó a encarar a su personaje hablado. La última vez que Carlitos apareció en la pantalla grande fue en 1936 cuando se estrenó la extraordinaria película “Tiempos modernos”. Sin bien la película fue absolutamente muda, en una escena se lo escuchó a Chaplin cantar durante algunos minutos.

En 1915 Chaplin firmó un contrato con Essanay por un año. Filmó 14 películas que le permitieron desarrollar más sus calidades cinematográficas. En aquel entonces Chaplin tuvo la oportunidad de compartir cartel con actores como Edna Purviance (la mujer ingenua), Leo blanco y Bud Jamison, los “villanos” de la época. Hacia el final de la primera guerra mundial la popularidad de Chaplin era gigantesca. Sus películas eran auténticos alegatos en aras de la justicia social, la igualdad, la libertad y el respeto por la dignidad del trabajador. En 1916 la Mutual Film Corporation lo contrató para producir 12 películas durante un período de 18 meses. Entre tales films cabe mencionar a “Charlot, músico ambulante”, “Charlot prestamista”, “Charlot bombero”, “Charlot en la Calle de la Paz” y “Charlot en la tienda”. En 1918 Chaplin pasó a desempeñarse también como director de sus films. El año anterior se desvinculó de la Mutual para firmar contrato con la First National para producir ocho películas. En 1923 Chaplin poseía sus propios estudios en Hollywood lo que le permitió trabajar sin recibir órdenes de ningún mandamás de los grandes estudios. En 1919, Chaplin, Mary Pickford, Mac Adoo, D.W. Griffith y Douglas Fairbanks, dieron origen a United Artists, como estrategia para hacerle frente al enorme poder de los demás distribuidores y financiadores. Con la creación de United Artists, Chaplin logró lo que tanto ansiaba: su independencia como cineasta. Fue en aquel entonces cuando los films de Chaplin comenzaron a ser largometrajes. Su película “La quimera de oro” está considerada uno de los más grandes films de todos los tiempos, siendo sucedida por la extraordinaria “Tiempos modernos”. “La opinión pública”, estrenada en 1923, fue su única obra dramática. Con la llegada del cine sonoro Chaplin continuó con sus películas mudas. “El circo” (1928), “Luces de la ciudad” (1931) y “Tiempos modernos” (1936) fueron esencialmente películas sin sonido. La primera película hablada de Chaplin fue “El gran dictador” (1940) y fue considerada un símbolo de la lucha contra el nazismo. En 1947 estrenó “Monsieur Verdoux”, una ácida crítica del capitalismo. Uno de sus últimos films fue “Un rey en Nueva York”, donde satiriza el exilio que sufrió unos años antes por sus convicciones políticas.

Chaplin comenzó a ser un perseguido político a partir de 1937, un año después del estreno de “Tiempos modernos”. Ese año fue acusado de haber plagiado en “Tiempos modernos” a René Clair en su film “Para nosotros la libertad”. En 1938 sufrió duras presiones para que no filmara “El gran dictador” y dos años después Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler, consideró que Chaplin era un “pequeño judío despreciable”. En 1942 fue acusado de comunista y al año siguiente Joan Barry lo denunció de no querer reconocer la paternidad de una hija. Pese a residir varios años en Estados Unidos (1914 a 1953), Chaplin siempre defendió la ideología del nacionalismo. Ello le valió ser acusado por supuestas actividades antinorteamericanas por el Comité de Actividades Antiestadounidenses. John Edgar Hoover, jefe eterno del FBI, lo tenía en la mira. Cualquier excusa era válida para arrestarlo. También fue acusado de ser comunista luego de participar en un acto de solidaridad con Rusia en la ciudad de San Francisco y de intervenir en un acto de arte ruso en Nueva York. En 1952 viajó a Gran Bretaña para el estreno de “Candilejas”, lo que fue aprovechado por Hoover para negociar con el Servicio de Inmigración y Naturalización para prohibirle regresar a Estados Unidos. Luego de ser denunciado de ser miembro del Partido Comunista y de haber cometido graves delitos contra la moral y haber formulado declaraciones consideradas hostiles e insultantes para Estados Unidos, Chaplin se fue a vivir a Suiza, donde residió desde 1953 hasta su muerte en 1977.

Tuve la inmensa dicha de ver en cine dos de sus más notables creaciones: “Tiempos modernos” y “El gran dictador”. En “Tiempos modernos” Chaplin hizo un extraordinario retrato de las condiciones desesperadas de un empleado durante la época de la Gran Depresión, una formidable denuncia de un sistema económico basado en la eficiencia de la industrialización y la producción en cadena. En la película los empleados no eran más que instrumentos del aparato productivo, engranajes de un inmenso sistema industrial. En “El gran dictador” hizo una sátira extraordinario del tirano Hitler y una crítica feroz del crimen de la guerra. Hay una escena donde Chaplin juega con un globo terráqueo como si fuera una pelota de fútbol, para demostrar lo que el planeta era para Hitler. En la cinta también interpretó a un barbero judío que guardaba grandes similitudes con el vagabundo Charlot. La película fue un extraordinario alegato en favor de la democracia, la libertad, la igualdad y la dignidad del hombre.

A manera de colofón, quisiera transcribir este párrafo de Chaplin que sintetiza su filosofía de vida. “Mirada de cerca, la vida parece una tragedia; vista de lejos, parece una comedia. Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive cada momento, antes de que baje el telón y la obra termine sin aplausos. Hay que tener fe en uno mismo. Aún cuando estaba en el orfanato o recorría las calles buscando qué comer, me consideraba el actor más grande del mundo. La vida es maravillosa…si no se le tiene miedo. Sin haber conocido la miseria, es imposible valorar el lujo. Más que una maquinaria necesitamos humanidad, y más que inteligencia, amabilidad y cortesía. Fui perseguido y desterrado, pero mi único credo político siempre fue la libertad”.

Fuentes:

-Charles Chaplin: Wikipedia, la enciclopedia libre.

-“Tiempos modernos”, Wikipedia, la enciclopedia libre.

-“El gran dictador”, Wikipedia, la enciclopedia libre.

Hkruse@fibertel.com.ar

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