EL GRAN JACOBINO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

El 4 de marzo de 1811 falleció en alta mar Mariano Moreno, el gran jacobino de la Revolución de Mayo. Nacido en la ciudad de Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778, Moreno se recibió de abogado en 1804. Tuvo un rol protagónico en los hechos de mayo de 1810.

El 22, estando reunido el Cabildo Abierto, votó por la destitución de Cisneros. El 24, se opuso a la constitución de la Junta de Gobierno de la que Cisneros formaba parte. El 25, es designado secretario de gobierno y guerra de la Primera Junta, que se había formado en reemplazo de la Junta de gobierno. El 2 de junio firmó el decreto de creación de la Gazeta y el 26 del mismo mes ordenó el fusilamiento de los cabecillas de la contrarrevolución que se había gestado para destruir  el proceso revolucionario. Adversario enconado de Saavedra, el otro hombre fuerte de la revolución, renunció a la junta el 18 de diciembre y el 24 fue designado representante diplomático ante las Cortes de Brasil y Gran Bretaña. Al mes siguiente se embarcó rumbo a Europa y el 4 de marzo de 1811 se produjo su fallecimiento, jamás esclarecido.

 

Mariano Moreno fue uno de nuestros próceres más lúcidos. Intransigente y frontal, se lo considera el padre del periodismo. Su legado intelectual se compone de reflexiones, máximas y pensamientos que corroboran su estatura intelectual. He aquí algunos de ellos.

 

REFLEXIONES

-“La política es la medicina de los Estados, y nunca manifiesta el magistrado más destreza en el manejo de sus funciones que cuando corta la maligna influencia de un mal que no puede evitar, corrigiendo su influjo por una dirección inteligente que produce la energía y fomento del cuerpo político” (Representación de los Hacendados, 1809);

-“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones se sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo, entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía” (Prólogo a la traducción de Del Contrato Social, de Juan Jacobo Rousseau, 1810);

-“Los vínculos que unen el pueblo al rey son distintos de los que unen a los hombres entre sí mismos: un pueblo es pueblo antes de darse a un rey; y de aquí es que, aunque las relaciones sociales entre los pueblos y el rey quedasen disueltas o suspensas por el cautiverio de nuestro monarca, los vínculos que unen a un hombre con otro en sociedad quedaron subsistentes, porque no dependen de los primeros; y los pueblos no debieron tratar de formarse pueblos, pues ya lo eran; sino de elegir una cabeza que los rigiese, o regirse a sí mismos según las diversas formas con que puede constituirse íntegramente el cuerpo”(…) “La verdadera soberanía de un pueblo nunca ha consistido sino en la voluntad general del mismo; que siendo la soberanía indivisible e inalienable, nunca ha podido ser propiedad de un hombre solo, y que mientras los gobernados no revistan el carácter de un grupo de esclavos o de una majada de carneros, los gobernantes no pueden revestir otro que el de ejecutores y ministros de las leyes que la voluntad general ha establecido” (Gazeta de Buenos Aires, edición extraordinaria del 13 de noviembre de 1810);

-“Los peligros que atacan la seguridad interior del país no interesan menos al Estado que los riesgos exteriores de un enemigo poderoso: el orden público, la administración de justicia, el manejo de rentas reales, son los medios por donde dejando de ser un grupo de hombres que se destruirían mutuamente, formamos una sociedad estable y regular” (Representación de los Hacendados, 1809);

-“El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes. Y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir los delitos” (Orden de la Junta. Fundación de la Gazeta de Buenos Aires, Buenos Aires, 2 de junio de 1810);

-“Los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto. Los pueblos correrán de error en error, y de preocupación en preocupación, y harán la desdicha de su existencia presente y sucesiva. No se adelantarán las artes, ni los conocimientos útiles, porque no teniendo libertad el pensamiento, se seguirán respetando los absurdos que han consagrado nuestros padres, y ha autorizado el tiempo y la costumbre” (Gazeta de Buenos Aires, jueves 21 de junio de 1810).

 

MÁXIMAS Y PENSAMIENTOS

-“La salud del pueblo es la suprema ley del estado”;

-“Esfuerzo, maestría y seso, éstas son cualidades esenciales a todo caudillo”;

-“No se puede tolerar que el amor propio o miras personales sostengan una conducta que compromete la tranquilidad pública”;

-“No es tan difícil establecer una ley buena, como asegurar su observancia”;

-“Mengua el honor del gobierno cuando no están seguros los que viven bajo su protección”;

-“Cuando las pasiones del hombre andan sueltas, ¡cuán horrible, pero cuán interesante, es observarle!”;

-“Si el gobierno huye el trabajo, si sigue huellas de sus predecesores conservando alianza con la corrupción y el desorden, hace traición a las justas esperanzas del pueblo y llega a ser indigno de los altos deberes que se le han encomendado”;

-“Hay verdades tan evidentes que se injuria a la razón con pretender demostrarlas”;

-“Raras veces quedan impunes la inercia o ambición de los que forjaron el infortunio de los pueblos”;

-“Equilíbrense los poderes y se mantendrá la pureza de la administración”;

-“Una constitución justa y liberal da únicamente a las virtudes el respeto que los tiranos exigen para trapos y galones”.

 

Fuentes:

-“Textos de ayer para la Argentina de mañana. Cartas, anécdota y testimonios. Mariano Moreno”, VIVA (la revista de Clarín), Buenos aires, 2002;

-Carlos Floria y César García Belsunce: “Historia de los argentinos”, ed. Larousse, Buenos Aires, 1992, págs. 332/339.

 

hkruse@fibertel.com.ar

 

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Una respuesta a EL GRAN JACOBINO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

  1. Manuel Alejo Pérez dijo:

    Muy buen resumen de la personalidad de Moreno!!

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